martes, 16 de junio de 2015

#58 (15) Las lechuzas lo ven todo


Título: Las lechuzas lo ven todo
Autor: Erle Stanley Gardner
Editorial: Molino
Número de páginas: 256
ISBN: 9788427210097

Sinopsis

El Barrio Francés de Nueva Orleans es un lugar un tanto caótico, donde el pasado parece estar presente donde no hay futuro, donde todo puede suceder. El camino desde Nueva York a Los Ángeles y de Los Ángeles a Nueva Orleans es largo; pero una chica ha desaparecido, y un abogado de Nueva York quiere encontrarla rápidamente.
Donald Lam y Bertha Cool siguen una ruta tortuosa, inmiscuyéndose en la vida privada de las personas que prefieren permanecer en el anonimato. Mientras tanto, Lam descubre, como de costumbre, varias cosas: un cadáver en un apartamento, una pistola y recortes de periódicos ocultos detrás del cajón de un viejo escritorio; una niña de identidad incierta, una bailarina en un club nocturno que ha cometido el error de enamorarse, y, por último, una pista que conduce a un crimen pasado que quedó impune.
Fuente: el propio ejemplar

Autor

  Erle Stanley Gardner (Malden, Massachusetts, 1889- Temecula, California, 1970). Su padre quería que se hiciera abogado, de modo que comenzó a trabajar en una gestoría legal en Willows, y mientras trabajaba de mecanógrafo, estudió la carrera de Derecho. Después se estableció por su cuenta, pero el negocio era deficitario, ya que en numerosas ocasiones, aceptaba como clientes a inmigrantes chinos y mejicanos sin recursos, lo que le hizo muy popular pero no muy rico.
En 1921, casado y con un hijo, se pone a escribir historias policiales, o "de detectives", que envía a algunas revistas para mejorar su situación financiera. Estas revistas se conocían como "pulps" y eran muy populares en la época.
Sus narraciones son muy efectistas y en ellas se sirve de sus conocimientos de derecho para construir casos, en los que podía lucirse Perry Mason con una brillante exposición en la que demuestra la inocencia del acusado. Así podía disfrutar de la única parte de la abogacía que realmente le gustaba: los juicios penales, y el desarrollo de la estrategia a seguir en un juicio.
Ya consolidada su carrera como escritor, para publicar sus libros contaba con la ayuda de varias secretarias que escribían a máquina lo que él dictaba a una grabadora. Su producción casi industrial provocó su apelativo de "El Henry Ford de la novela policíaca". Vendió más de 100 millones de libros en vida. 

Hacia 1938, Gardner empezaba a preguntarse si un día cedería el interés de los lectores por Perry Mason. ¿Podría duplicar su éxito escribiendo una novela con otra serie de personajes? El libro, escrito bajo el seudónimo de A.A.Fair, era "The Bigger They Come" y caracterizaba a Bertha Cool, una mujer obesa propietaria de una agencia de detectives y con anillo de diamantes; y a Donald Lam, su empleado, de estatura más bien pequeña, todo un paquete de dinamita legal. La pareja se anotó un éxito inmediato y Gardner se puso a escribir 28 libros más de Cool y Lam.
Bajo su propio nombre escribió exclusivamente la serie de Perry Mason, pero con su seudónimo favorito A.A.Fair, Gardner escribió varias novelas con los detectives Bertha Cool y Donald Lam, además de escribir una serie de novelas sobre el fiscal Doug Selby.
Fuente: el propio ejemplar

Opinión

Durante esta Yincana he tenido ocasión de leer libros de autores "antiguos" como Ágatha Christie, Raymond Chandler y este que hoy os traigo. Todos ellos tienen un aire retro en su forma de escribir que me va gustando cada vez más.
Esta novela comienza con el encargo hecho a la agencia de detectives Cool&Lam por parte de un abogado de encontrar a una chica desaparecida en Nueva Orleans. El abogado, Hale, no quiere desvelar el nombre de su cliente, simplemente les informa de que la buscan para un asunto relacionado con una herencia.
Nuestros detectives se ponen a ello, bueno más bien Lam, porque Bertha Cool es bastante pasiva en toda la novela, simplemente actuando como intermediaria y confidente, a veces, de Donald Lam.
A lo largo de su búsqueda Lam se va encontrando con distintos personajes y, todos y cada uno de ellos, esconden algo que él tratará de descubrir.

Es una novela corta pero no por ello exenta de acontecimientos, intrigas y situaciones comprometidas; su narración es muy dinámica, no se pierde en divagaciones ni cosas superfluas. Este dinamismo se ve propiciado por la multitud de diálogos que hay en ella que superan con creces a la narración propiamente dicha que está hecha en primera persona por el detective Donald Lam.

Es curioso observar como todos los escritores "antiguos" que he ido leyendo hasta ahora tienen una forma exquisita de contar las cosas, se centran más en los detalles deductivos y legales que en describir minuciosamente los hechos cuando estos tienen lugar. Suelen pasar un poco por encima de ellos y describirlos ya todos enlazados en la conclusión de la novela, cuando nos explican de forma exhaustiva qué ha pasado.

Ha sido una lectura que recomiendo para pasar un rato agradable intentando descubrir quién es quién aunque no lo sabremos hasta prácticamente el final de la novela.

Esta reseña forma parte del reto de la Yincana Criminal y se corresponde con la semana 3: "Todo es posible en América", martes: en la trama interviene un abogado.


  

2 comentarios:

  1. Este lo dejo pasar, esta vez no me llama demasiado y sobre todo estoy descartando porque tengo una lista tremenda.

    Un beso.

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  2. No me convence mucho, yo también lo dejo pasar. Pero está bien conocer libros antiguos que no sabía de su existencia ;)
    Besos

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