Dejé de pronunciar tu nombre #55
septiembre 26, 2017
Me decidí a leer esta novela porque la vi relacionada con Lo que escondían sus ojos de Nieves Herrero, novela que me encantó, así que no lo dudé y quise saber más de Carmen Díez de Rivera, la hija de Sonsoles Icaza marquesa de Llanzol. Aquí os dejo mis impresiones.
Siete meses antes de morir, Carmen le preguntó a su prima Soledad mientras paseaban juntas por el olivar del convento de monjas de Arenas de San Pedro:
| Ficha técnica
Título: Dejé de pronunciar tu nombre
Autor: Luis Herrero
Editorial: La esfera de los libros Número de páginas:546 ISBN: 9788491641001 PVP: 21,90 euros |
Sinopsis
Siete meses antes de morir, Carmen le preguntó a su prima Soledad mientras paseaban juntas por el olivar del convento de monjas de Arenas de San Pedro:
-¿Crees que podrían enterrarme aquí?
-No puede ser. Aquí está prohibido enterrar a seglares, Carmen.
-He hecho tantas cosas prohibidas en mi vida, prima, que no sé si una más importaría demasiado.
Carmen Díez de Rivera fue una mujer única. Hija de la marquesa de Llanzol, a los diecisiete años tuvo que renunciar a un amor prohibido. Esa herida profunda marcó el resto de su vida. Tuvo una gran relevancia en la Transición, fue jefa de Gabinete de la Presidencia del Gobierno durante el primer mandato de Adolfo Suárez e influyó decisivamente en la legalización del Partido Comunista. Antes de morir de cáncer dictó sus memorias, pero omitió numerosos detalles que han permanecido ocultos.
En esta novela, Luis Herrero ha tratado de rellenar los vacíos de su testimonio. El resultado es un relato tan fascinante como su protagonista, en el que su vida y todas las circunstancias personales y políticas que la rodearon salen a la luz por primera vez.
Fuente: La esfera de los libros
Impresiones
Como os decía al principio, me decidí a leer esta novela porque me gustó mucho la de Nieves Herrero que narraba la historia de la marquesa de Llanzol y creía que esta novela iba a ir en la misma línea; ya os adelanto que no es así, por lo tanto aquellos que huís de las historias de amor podéis estar tranquilos porque esta novela no lo es. A pesar de que no es lo que esperaba me ha gustado muchísimo, ha sido una sorpresa muy grata.
Carmen Díez de Rivera era una mujer adelantada a su tiempo que luchaba contra el machismo imperante en la sociedad de la época; una mujer independiente, inteligente, honesta, sin miedo a decir lo que pensaba y poco preocupada por su forma de decirlo. Una mujer con las cosas muy claras que no se dejaba manipular y se desenvolvía como pez en el agua en el mundo masculino en el que se movía. Durante la época de la Transición fue la mano derecha de Adolfo Suárez, hecho que no gustaba a muchos y le acarreó muchas enemistades que ella supo capear sin perder un ápice de integridad.
También conoceremos a la otra Carmen, a la mujer enamorada de la persona equivocada. Carmen y Ramón vivieron una bonita historia de amor hasta que decidieron dar un paso más, en ese momento esta historia se truncó y Carmen no volvió a ser la misma. Siempre culpó a su madre de lo que pasó y la relación entre ellas no era buena aunque se toleraban cuando estaban juntas. Carmen nunca entendió el comportamiento de Sonsoles, su apatía frente a lo que estaba viendo y sabía imposible y posiblemente nunca le perdonó haber destrozado su vida. Después de ingresar en un convento y de viajar como cooperante a África para intentar olvidar a su amor perdido Carmen se dio cuenta de que eso no sería posible, volvió a España y aprendió a vivir con ello.
Dos son las líneas temporales que nos vamos a encontrar en esta novela aunque prevalece la que se corresponde con la época de la Transición y abarca desde julio de 1976 hasta junio de 1977. En esta línea temporal que será la que lleve el peso de la narración vamos a ser partícipes de la mano de un narrador omnisciente de todas las negociaciones que se llevaron a cabo para conseguir llegar a celebrar las primeras elecciones demócraticas después de la muerte de Franco. La otra línea temporal nos lleva al pasado de Carmen sin un orden cronológico concreto sino que son retazos de su vida que vienen al hilo de algún recuerdo o algún acontecimiento relatado. En esta parte es en la que vamos a saber de la historia de amistad primero para luego pasar al amor entre Carmen y Ramón pero a muy grandes rasgos y en las dosis justas para llegar a emocionarnos con ella.
Muchos son los personajes que desfilan por estas páginas y la mayoría de ellos conocidos para el lector ya que se trata de los cargos políticos más relevantes de uno de los perídodos más importantes de nuestra Historia reciente; por encima de todos ellos y como principales protagonistas de esta novela tenemos a Carmen y Adolfo Suárez. Su relación es la base de esta historia que nos conduce por los entresijos políticos que tuvieron lugar en ese momento histórico; Carmen tenía unas ideas muy claras sobre cómo debía llevarse a cabo esta transición mientras que Suárez era más conservador y timorato. Esta disparidad de caracteres y sus distintas opiniones sobre temas importantes como la legalización del Partido Comunista junto con sus discrepancias en lo que a ideología política se refiere hicieron de la suya una relación complicada, turbulenta en algunos momentos y, en mi opinión, interesada sobre todo por parte de Adolfo Suárez.
El autor demuestra un profundo conocimiento de la política española en general y de la época tratada en particular; con un lenguaje claro y sencillo y una prosa fluida en la que diálogos y narración van a la par consigue dibujar un dibujo perfecto de lo que fue la España de los años inmediatamente posteriores a la muerte de Franco. Su relato me ha parecido sumamente interesante porque siempre solemos centrarnos más en la Guerra Civil o en las Guerras Mundiales y nos olvidamos de hechos históricos tan importantes como lo fue la Transición para nuestro país. A pesar de haber oído en la radio alguna vez al autor no había leído nada escrito por él y he quedado gratamente sorprendida y disfrutado mucho con su prosa.
Dejé de pronunciar su nombre es una novela que a los amantes del género histórico estoy segura que les va a gustar tanto como a mí. He disfrutado mucho con la historia que nos cuenta, algunos de los hechos que narra eran desconocidos para mí, y también he disfrutado mucho de los pensamientos que Carmen plasma en su diario y de las letras que le dedica Ramón, ambas cosas fruto de la imaginación del autor que me ha deleitado. Si queréis leer una novela sumamente interesante y conocer como en mi caso un poco más de esa parte de nuestra Historia reciente, no dudéis que esta es vuestra novela.
Agradezco a la editorial el envío de un ejemplar para su lectura y reseña