El Hijo del doctor, Ildefonso García-Serena
noviembre 18, 2019
La primera vez que supe de esta novela fue por la reseña de Albanta en su blog Adivina quien lee y me gustó tanto lo que contaba que cuando tuve la ocasión de leerla no lo dudé un segundo y os puedo decir que para mí ha sido el descubrimiento del año, una de mis mejores lecturas en lo que llevamos de él. Hoy os hablo de El Hijo del doctor de Ildefonso García-Serena.
Ficha técnica
Título: El Hijo del doctor
Autor: Ildefonso García-Serena Editorial: Vegueta Narrativa Número de páginas: 413 ISBN: 9788417137588 PVP: 22,50 euros |
Sinopsis
Leo, el hijo del doctor republicano español, inicia un viaje para descifrar los enigmas que han rodeado a su familia a lo largo de décadas. Lo hace a partir del descubrimiento de un hecho insólito, sucedido un siglo atrás: la misteriosa desaparición de su bisabuelo Román que desencadenó un drama familiar irreversible.
Cuatro generaciones sufrirán las vicisitudes de su tiempo en diferentes escenarios: la España del final del siglo XIX, Barcelona y Buenos Aires; la II República, la Guerra Civil, la II Guerra Mundial y la invasión de Francia por las tropas de Hitler. A ello seguirá un nuevo éxodo a la Argentina, esta vez la de Perón y Evita, y después el retorno a la España franquista.
Un relato profundamente humano de seres atrapados en tiempos convulsos, que narra las emociones que inspira el desarraigo. Un homenaje a las lealtades, la amistad y el amor. Una memoria reivindicativa de la emigración y el exilio que arrastró a decenas de millones de europeos a América.
Una historia viva de todos nosotros.
Fuente: El Hijo del doctor
Impresiones
Año 1888, Román Muñiz, un modesto agricultor vuelve a Ariño, el pueblo cercano a Teruel donde vive, en compañía de su hijo mayor, José. Pocos kilómetros antes de llegar le dice a este que se adelante, que ya le alcanza él; José, pensando que su padre necesitaba descansar, le hace caso pero su padre no llegará a casa ni esa noche, ni la siguiente, ni la otra. Román se esfuma en la nada dejando a su familia huérfana, perdida y desconsolada.
Este será el punto de partida de nuestro viaje a lo largo de más de un siglo en la vida de esta familia y también de la España en la que vivimos aunque no solo viajaremos por nuestra tierra sino que también nos detendremos en Francia, cruzaremos el charco y visitaremos algunos lugares de Argentina. Y lo haremos siguiendo las vicisitudes de la vida de Mariano, el nieto de Román y padre de Leo; este último será el que un siglo después de la desaparición de su bisabuelo intente saber la verdad de lo que le ocurrió.
Tal vez por el título pueda parecer que el protagonista de esta historia será Leo pero nada más lejos de la realidad ya que, en mi opinión, el personaje principal de esta novela es Mariano, su padre. Será su vida la que habite estas páginas, una vida dura en la que tuvo que vivir momentos históricos convulsos tanto en España como luego en su exilio en Francia hasta que decidió dejarlo todo y viajar junto con su esposa a Argentina en busca de una vida mejor. Allí formó una familia, se hizo un nombre, estableció buenas relaciones hasta el día que decidió volver a España, para escapar de una situación incierta, otra vez.
Hay mucho más dolor que nostalgia en un exilio, en todos los exilios. Durante demasiado tiempo había sido solo un extranjero, un proscrito. Le resultaba difícil describir a sus amigos -los que no lo habían sufrido- el vacío, la ausencia de afección a una tierra que no es la propia. Un conjunto de ausencias. También el despojo de sus derechos. Ese hueco que existe como algo insoportable y que ninguna ventaja material puede llenar. Él no estaba de viaje, porque hasta los pájaros saben que un viaje solo lo es si existe la posibilidad de un retorno.
La novela está estructurada en tres partes divididas a su vez en capítulos titulados y acompañadas de un prólogo y un epílogo. Si habéis leído el extracto que he copiado más arriba os podéis hacer una idea de la belleza de la prosa que habita estas páginas. Un lenguaje sencillo pero cuidado al extremo, con muchos sinónimos y escasas repeticiones con lo que el autor consigue un relato cohesionado, un ritmo sereno y unas descripciones muy bellas hacen que leer esta novela se convierta en un auténtico placer.
Un siglo de historia desfilará ante nuestros ojos, un siglo plagado de conflictos bélicos que afectarán a la vida y las decisiones de la familia Muñiz. Seremos testigos de primera mano de lo duro que a veces puede resultar tomar una decisión cuando el futuro es incierto y, lo que es peor, no te afecta a ti solo sino que influirá en la vida de tu familia y sus descendientes. El exilio es un tema muy duro que el autor trata con suma delicadeza haciendo gala de una gran sensibilidad a la hora de narrarnos los hechos que acontecieron a nuestros personajes, hechos que sucedieron en realidad aunque los personajes sean ficticios. En la novela no hay ganadores ni perdedores, hay personas arrastradas por las circunstancias que, aun habiéndolo perdido todo, sacan fuerzas de flaqueza para inventarse una nueva vida y ser capaces de vivir en ella a pesar de la nostalgia y el dolor que sienten por lo que han dejado atrás. Personas que no olvidan sus raíces ni sus lealtades, personas que sufren por amor a su tierra y también a su familia, personas que han aprendido a convivir con el dolor, personas de carne y hueso que quedan perfectamente retratadas en esta novela.
Los emigrantes añoramos el solar de nuestros ancestros. Pero descubrí que la verdadera causa de nuestro dolor no está en el hecho físico del destierro, sino en algo que nos resulta insoportable: la idea del imposible regreso.
El Hijo del doctor es una novela que no dudo en recomendar ya que me ha encantado. Unos personajes con una gran sensibilidad y fortaleza, una historia que cobija otras muchas y una prosa que enamora hacen de esta una de mis mejores lecturas de este año. De verdad, si queréis disfrutar de una gran historia hilvanada con una prosa maravillosa, no la dejéis pasar.
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| Imagen tomada de Google |



