La forma de la oscuridad, Mirko Zilahy
mayo 07, 2018
La novela negra italiana se ha convertido de un tiempo a esta parte en una de mis favoritas y ello gracias a autores como Sandrone Dazieri y Mirko Zilahy. Precisamente hace poco se ha publicado la nueva novela de este último y no he dudado en leerla ya que la anterior, Así es como se mata, me encantó y ya os digo que esta también lo ha hecho. Hoy os hablo de La forma de la oscuridad de Mirko Zilahy.
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| Ficha técnica
Título: La forma de la oscuridad
Autor: Mirko Zilahy Traductor: Carlos Gumpert Editorial: Alfaguara Número de páginas: 428 ISBN: 9788420432731 PVP: 19,90 euros |
Sinopsis
Roma está en manos de un asesino capaz de darle forma a la oscuridad. Sus siniestras obsesiones se materializan en el rito del asesinato; sus terribles visiones se convierten en realidad a través de sus víctimas. Porque el monstruo no se limita a matar: modela, da forma, transfigura a cada una de ellas en una criatura mitológica. Y los indicios que deja carecen de sentido aparente para quien no esté en condiciones de interpretarlos. Se necesita a un experto capaz de analizar la escena del crimen y trazar un perfil del asesino. Mientras aparecen nuevas obras del bautizado por la prensa como "El Escultor" en la Casita de las Lechuzas de Villa Torlonia, el parque zoológico y la laberíntica red romana de alcantarillado, el comisario Mancini es reclamado en su puesto. Tiene por delante el desafío más angustioso y letal de su carrera...o incluso de su vida.
Fuente: megustaleer
Impresiones
Abrir un libro de Mirko Zilahy es adentrarte en una Roma oscura, tenebrosa e inquietante, una ciudad distinta a la que vemos cuando vamos a visitarla ya que este autor siempre nos muestra su lado oscuro. Al igual que sucedía en su anterior novela, recorreremos sus alcantarillas y lugares apartados pero, a diferencia de aquella, también visitaremos lugares más conocidos como Villa Torlonia, el parque zoológico o las termas de Diocleciano entre otros. Una ambientación fabulosa que hace de la Ciudad Eterna un protagonista más y propicia que el lector se funda con los escenarios y disfrute completamente de la novela.
Con este telón de fondo, nos encontramos con un asesino despiadado que hace de sus víctimas macabras obras de arte. Sí, este asesino no se contenta solo con torturarlas y matarlas sino que, una vez hecho esto, las dispone como si de famosas obras de arte se tratara, todas ellas representando escenas de la mitología griega.
Por su parte el comisario Enrico Mancini, al que ya conocemos los que leímos la anterior novela del autor, se encuentra retirado en Polino, una pequeña localidad cercana a Roma. Mancini está deprimido después de la muerte de su esposa y de la agotadora investigación llevada a cabo en busca de la Sombra por lo que ha decidido aislarse de todo y de todos. Este retiro se ve interrumpido cuando la muerte acecha la capital italiana y es llamado para encargarse del caso.
La forma de la oscuridad se divide en cinco partes y un epílogo, está relatada por un narrador omnisciente y sigue una única línea temporal aunque en momentos puntuales retrocederemos tres años en el tiempo para saber algo más del asesino. Durante toda la novela vamos a encontrar capítulos escritos en cursiva y cuya narración es en tiempo presente, a diferencia del resto en la que se utiliza el pasado; en ellos, unas veces acompañaremos al asesino en los momentos cercanos a la comisión de sus crímenes y otras estaremos junto a las víctimas en los momentos previos a su calvario. Esta narración en presente me ha parecido todo un acierto por parte del autor ya que transmite la urgencia, angustia e inmediatez de los hechos que están por venir.
La narración en tiempo pasado la reserva el autor para todos los hechos relacionados con la investigación de estos asesinatos y relaja, aunque muy poco, la tensión que el lector acumula leyendo los pasajes antes mencionados.
Una de las cosas que más me gustan de este autor es lo bien que describe los hechos y los escenarios, siempre consigue como decía al principio que el lector se meta de lleno en ellos y esto lo hace mediante el uso de metáforas, sobre todo en sus descripciones de lugares y naturaleza, que enriquecen y embellecen su prosa aun cuando esta nos está contando hechos espeluznantes. Aun teniendo un ritmo frenético, también encontramos dosis de suspense en esta novela que nos harán estar expectantes y deseosos por saber quién se esconde detrás de la macabra mente del asesino.
Todo depredador, antes o después, se transforma en presa. La única diferencia entre los animales y nosotros es que nosotros somos la presa del cazador más inexorable que existe: el propio hombre.
En cuanto a los personajes tengo que decir que me ha encantado el asesino, el Escultor, y no sé si preocuparme porque últimamente esto me ocurre con bastante frecuencia. Encontramos en él a un hombre perdido, roto que vive una fantasía en la que ha de lidiar con sus monstruos al igual que Don Quijote lo hacía con sus molinos; aunque esta pueda parecer una comparación algo extraña, durante la lectura es lo que me venía a la cabeza cada vez que pensaba en el asesino. Asesino por otra parte despiadado, cruel, capaz de perpetrar los crímenes más macabros y grotescos que es capaz de imaginar la mente humana.
Enrico Mancini está en horas bajas abrumado por sus circunstancias personales y, debido a ello, se mostrará irascible y susceptible. Es el mejor en estos casos ya que tiene una especie de intuición que le hace ver y sentir cosas en los escenarios de los crímenes que otras personas no son capaces de ver o sentir. Perseguirá junto con su equipo al asesino por las calles, alcantarillas y edificios emblemáticos de Roma para intentar frenar la espiral de miedo y horror que recorre la ciudad.
La forma de la oscuridad es una novela que me ha encantado. Un ritmo frenético, una trama fabulosa plagada de referencias a la mitología griega y un asesino aterrador con Roma como telón de fondo que harán las delicias de los amantes del thriller y de la literatura en general. Una novela absolutamente recomendable.
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| Imagen tomada de Google |











