El asesino anda suelto, Paco Villar
octubre 13, 2021Este libro me llamó la atención en el momento en que lo vi; siempre me ha gustado leer sobre hechos reales así como sobre casos sin resolver así que este libro lo tenía todo para gustarme. Su localización en la ciudad de Barcelona y en la época franquista lo hacían aún más atractivo si cabe así que me decidí. Hoy os hablo de El asesino anda suelto de Paco Villar.
Ficha técnica
Título: El asesino anda suelto
Autor: Paco Villar Editorial: Comanegra Número de páginas: 213 ISBN: 9788418022999 PVP: 18 euros |
Sinopsis
Diez crímenes de diferentes tipologías, pertenecientes a una época concreta, el franquismo, de la cual son un claro reflejo. En su momento, algunos tuvieron más repercusión mediática que otros, pero esa repercusión se fue apagando a medida que la investigación policial no llegaba a buen puerto y al final quedaron olvidados, arrinconados y archivados y nunca más se volvió a hablar de ellos.
Espías, prostitutas, mecánicos, amas de casa, anticuarios...Vidas truncadas por presuntos suicidios, envenenamientos, fracturas craneales, hemorragias, asfixias y todo tipo de suertes macabras.
Fuente: Comanegra
Impresiones
Diez son los casos sin resolver en la ciudad de Barcelona que vamos a encontrar en este libro, todos ellos acontecidos entre 1940 y 1958 o, lo que es lo mismo, en la época franquista. Los modus operandi de estos asesinos son muy variados así como la condición de las víctimas, tanto que lo único que los une es que en ninguno de ellos se pudo atrapar al asesino.
Desde un disparo hasta un ahogamiento pasando por fracturas craneales, hemorragias, asfixia tanto por sumersión como por sofocación e ingestión de productos tóxicos son las formas de matar que utilizaron los distintos asesinos. Un jefe de explotación, un mecánico, una espía, varias amas de casa, una joven en busca de fortuna, un cocinero, un anticuario y una prostituta, las víctimas.
Los datos que conforman esta interesante lectura están tomados de los sumarios penales que se instruyeron en los distintos casos por lo que vamos a tener la misma información que manejaba la Policía y el Juzgado en el momento de la investigación. Lo primero que llama la atención es la escasez de medios con la que contaban para esclarecer los crímenes en comparación con la cantidad de instrumentos con la que contamos ahora que seguro hubieran ayudado mucho a la hora de esclarecer aquellos crímenes. Los interrogatorios llevados a cabo por la policía, la recopilación de testimonios de testigos, familiares, amigos de las víctimas y la reconstrucción de los momentos previos al crimen eran las bazas que tenían para intentar atrapar al culpable de estos atroces actos y, en mi opinión, se hacía un uso magnífico de ellas, me ha parecido un trabajo ingente el que tenían que realizar en aquella época los policías encargados de los casos.
Entre estos diez casos vamos a encontrar alguno en el que es muy probable que las autoridades hubieran detenido al culpable pero tuvieron que soltarlo por falta de pruebas como ocurrió con Pedro Creus, marido de Antonia Gili, asesinada en su casa por un golpe en la cabeza. En otro de los casos, el de José Calabuig, había tres sospechosos y aun así no se pudo culpar a ninguno de ellos. En casos como el de la baronesa Agnes von Fries o el del mecánico Arturo Molina ni siquiera están claras las causas de sus muertes.
El asesino anda suelto es un libro que me ha parecido de lo más interesante. Me ha gustado descubrir cómo se llevaban a cabo las investigaciones en la época franquista, la cantidad de entrevistas y pesquisas que se llevaban a cabo para intentar hacer justicia. Por otro lado, también me ha interesado mucho conocer las circunstancias concretas de cada suceso así como la forma de actuar de las personas allegadas a las víctimas. Esta es una lectura que no me atrevo a recomendar a todo el mundo pero si gustáis del tema, no la dejéis pasar.






