Artículo 353 del código penal, Tanguy Viel
marzo 08, 2018Hay veces que sin saber muy bien por qué un libro te atrae intensamente y sabes que tienes que leerlo sí o sí; esto fue lo que me ocurrió con este libro que hoy os presento. No fue el autor del que ni tan siquiera me sonaba el nombre, tampoco fue su portada, como tantas otras veces, que no me gusta especialmente, ni la sinopsis...no, en este caso creo que fue su título el que desperó mi curiosidad por saber qué decía dicho artículo y qué tendría que ver con la novela. Hoy os hablo de Artículo 353 del código penal de Tanguy Viel.
Ficha técnica
Título: Artículo 353 del código penal.
Autor: Tanguy Viel Traductor: Adolfo García Ortega Editorial: Destino Número de páginas:173 ISBN: 9788423353231 PVP: 16 euros |
Sinopsis
Martial Kermeur, un humilde obrero francés, ha sido arrestado por la policía acusado de haber asesinado al promotor inmobiliario Antoine Lazenec. Ante el juez, Kermeur expone su historia, la de una clase proletaria que, en pleno declive industrial, y pese a sentirse traicionada y afligida, ha perdido el sentido de la revuelta.
¿Puede esto constituir una circunstancia atenuante en un crimen? El juez que escucha su relato, y el propio lector, deberán preguntarse si apelar al artículo 353 del código penal para dictaminar sentencia: ¿Debemos ceñirnos a las pruebas del delito o seguir lo que nos dicta la conciencia?
Fuente: contraportada
Impresiones
Nos situamos a finales del siglo XX en la región francesa de Brest. En una pequeña localidad costera, que podría ser cualquiera porque el autor no se recrea en describirla a excepción del castillo que la contempla, han cerrado el astillero que daba sustento a la mayoría de las familias y han indemnizado a estas con generosas sumas de dinero. Los habitantes sucumben a la tentación que proporciona el preciado bien y empiezan a gastarlo sin pensar más allá del presente. En medio de esta vorágine de gastos y compras, aparece Antoine Lazenec, promotor inmobiliario que pretende sacar partido de la nueva riqueza existente en la región. Propone un gran complejo turístico que lleva a invertir en él a muchas personas del pueblo, entre ellas a Martial Kermeur, el narrador y protagonista de esta historia.
"Así que usted volvió solo, dijo el juez.
"Así que usted volvió solo, dijo el juez.
Sí, éramos dos y luego, ya ve, volví solo.
Entonces usted sabe por qué está aquí.
Sí.
Se ha hallado el cuerpo esta mañana.
Lo sé."
Con este comienzo in extrema res empieza Martial Kermeur a narrarle al juez todos los acontecimientos que le llevaron a asesinar a Antoine Lazenec. Junto con este narrador protagonista y el juez, también el lector recorrerá un período de diez años en la vida de este pequeño pueblo costero y sus habitantes, en una narración sin un solo diálogo que no sea el indirecto que nos va marcando las escasas y escuetas palabras del juez al hilo del relato de Martial.
Desde el inicio de la narración el lector sabe que va a tener que dictar sentencia, que se va a enfrentar a un dilema moral aunque no sabe muy bien cómo ya que el texto del artículo citado en el título solo se va a desvelar al final del libro.
Martial habla con el juez como si charlara con un amigo al abrigo de un café; le contará su difícil divorcio, los problemas con su hijo Erwan, el vacío que tienen sus días desde que se vio forzado a la jubilación forzosa al cierre del astillero y como guinda final a este pastel de infortunios la llegada de Lazenec a su vida poco después de aparecer por el pueblo. Todo ello en un momento en el que la crisis, la decadencia industrial y económica está golpeando a los habitantes de la pequeña región que ven en la llegada del promotor y en su monumental proyecto la solución a todos sus problemas, porque eso es lo que promete Lazenec: prosperidad y riqueza para esta castigada región. No dudará en prodigarse en todo tipo de eventos, en los mejores restaurantes alardeando de su riqueza y su poder, aun a sabiendas de que todo es una cortina de humo mientras los habitantes que en su mayoría son también inversores en su proyecto ven pasar los días sin ningún avance en las obras del mismo.
Martial no tratara de justificarse ni excusarse, hizo lo que le dictaba su conciencia y está dispuesto a asumir las consecuencias de su conducta. Su narración es tranquila, sosegada, es la voz de un hombre con la conciencia tranquila porque sabe que ha hecho lo que esta le ha dictado, porque ha sido fiel a sus principios, equivocados o no.
Con un lenguaje sencillo, sin artificios y un ritmo constante, el autor consigue transmitir al lector la tranquilidad y sosiego que deja en Martial la confesión de su crimen, el tener la oportunidad de explicar sus razones para hacerlo y la asunción de su culpa. También el lector se verá obligado, al igual que el juez, a tomar una decisión sobre estos hechos y os puedo asegurar que no es nada fácil: ¿existe alguna justificación para el asesinato de un semejante aun cuando este te ha destrozado la vida? ¿es justificable que quede sin castigo un hecho de esta entidad en base a la acciones de la víctima? ¿qué nos dicta nuestra conciencia ante esta difícil situación? En mi caso ya os digo que aún no he sido capaz de decantarme por una respuesta a las dos primeras preguntas pero sí que he reflexionado sobre el tema y lo difícil que es juzgar los comportamientos ajenos.
Artículo 353 del código penal no es una novela negra al uso; tiene todos los ingredientes de la misma pero la forma tan especial y envolvente que tiene el autor de contarnos los hechos hacen de esta una novela muy original que me ha gustado mucho y me hará repetir con el autor.
Desde el inicio de la narración el lector sabe que va a tener que dictar sentencia, que se va a enfrentar a un dilema moral aunque no sabe muy bien cómo ya que el texto del artículo citado en el título solo se va a desvelar al final del libro.
Martial habla con el juez como si charlara con un amigo al abrigo de un café; le contará su difícil divorcio, los problemas con su hijo Erwan, el vacío que tienen sus días desde que se vio forzado a la jubilación forzosa al cierre del astillero y como guinda final a este pastel de infortunios la llegada de Lazenec a su vida poco después de aparecer por el pueblo. Todo ello en un momento en el que la crisis, la decadencia industrial y económica está golpeando a los habitantes de la pequeña región que ven en la llegada del promotor y en su monumental proyecto la solución a todos sus problemas, porque eso es lo que promete Lazenec: prosperidad y riqueza para esta castigada región. No dudará en prodigarse en todo tipo de eventos, en los mejores restaurantes alardeando de su riqueza y su poder, aun a sabiendas de que todo es una cortina de humo mientras los habitantes que en su mayoría son también inversores en su proyecto ven pasar los días sin ningún avance en las obras del mismo.
Martial no tratara de justificarse ni excusarse, hizo lo que le dictaba su conciencia y está dispuesto a asumir las consecuencias de su conducta. Su narración es tranquila, sosegada, es la voz de un hombre con la conciencia tranquila porque sabe que ha hecho lo que esta le ha dictado, porque ha sido fiel a sus principios, equivocados o no.
Con un lenguaje sencillo, sin artificios y un ritmo constante, el autor consigue transmitir al lector la tranquilidad y sosiego que deja en Martial la confesión de su crimen, el tener la oportunidad de explicar sus razones para hacerlo y la asunción de su culpa. También el lector se verá obligado, al igual que el juez, a tomar una decisión sobre estos hechos y os puedo asegurar que no es nada fácil: ¿existe alguna justificación para el asesinato de un semejante aun cuando este te ha destrozado la vida? ¿es justificable que quede sin castigo un hecho de esta entidad en base a la acciones de la víctima? ¿qué nos dicta nuestra conciencia ante esta difícil situación? En mi caso ya os digo que aún no he sido capaz de decantarme por una respuesta a las dos primeras preguntas pero sí que he reflexionado sobre el tema y lo difícil que es juzgar los comportamientos ajenos.
Artículo 353 del código penal no es una novela negra al uso; tiene todos los ingredientes de la misma pero la forma tan especial y envolvente que tiene el autor de contarnos los hechos hacen de esta una novela muy original que me ha gustado mucho y me hará repetir con el autor.
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Imagen tomada de Google |
29 comentarios
Pues me ha despertado mucho la curiosidad, y eso que no había oído hablar de ella antes, pero el planteamiento me ha recordado a alguna novela de Herman Koch que me gustó muchísimo. Me animaría con ella sin duda.
ResponderEliminarBesos.
A mí esta novela no me atrae. Sabes que es un género que me satura.
ResponderEliminarJusto ayer estuvo este libro entre los candidatos a venir a casa conmigo, al final no lo compre pero viendo tu reseña lo tendré que reconsiderar.
ResponderEliminarhttps://loqueescondemiestanteria.blogspot.com.es/
A mi también me llamó mucho la atención el tirulo. Me gustan esas novelas que plantean dilemas morales que te hacen pensar, muchas veces es difícil no entender al culpable. Justificar? Quizás también
ResponderEliminarMe lo llevo
Besos
Si lo veo en la librería ni me hubiera llamado la atención, pero después de leerte, creo que puede ser una lectura interesante.
ResponderEliminarBesos
Parece una historia interesante aunque tengo que elegir entre la avalancha de novedades y esta creo que la dejaré pasar.
ResponderEliminarBesos
No me desagrada lo que nos cuentas pero no me atrae tanto como para acumular más lecturas.
ResponderEliminarBesos
Pues mira que me pasó lo mismo, me quedé intrigada con ese artículo. Y de primeras no pensaba llevármelo, pero me has dejado intrigada con todo lo que cuentas, no sé, no lo descarto, aunque sería para otro momento.
ResponderEliminarUn beso
Pues me encanta lo que cuentas, me lo llevo apuntadísimo. Y eso que es un libro en el que seguramente ni me hubiese fijado de encontrarlos en una estantería, pero me gustan las novelas que plantean dilemas morales y que además se salen un poco del género donde están circunscritas.
ResponderEliminar¡Besote!
¿Es que tengo que llevarme tooooodos los libros que veo? Chica, hoy hago pleno, este también se viene conmigo.
ResponderEliminarBuena reseña.
Besitos cielo 💋💋💋
Pues a mi sí me atrajo cuando la vi, pero luego ante todo lo que se me venía encima la dejé pasar, ahora me pica la curiosidad. Besos.
ResponderEliminarNo la conocía, y no la descarto.
ResponderEliminarUn beso.
No la conocía y la verdad que no me despertaba curiosidad. Creo que el estilo me costaría un poco pero la historia me parece interesante, me gusta mucho el drama rural, esos infiernos pequeños. Me lo apunto.
ResponderEliminarBesos
Me ha recordado el libro de Ian McEwan que se llama La Ley del Menor. El planteamiento es similar y aquél libro me encantó. Me apunto éste también. Besos
ResponderEliminarLo fiché en Instagram, porque la verdad que siempre me fijo en todo lo que publica Destino.
ResponderEliminarLa ambientación me gusta, y lo que cuentas también, pero ahora mismo tengo overbooking literario, pro lo que dudo que termine animándome.
BEsos.
Pues ni idea de este libro. Y me gustan los libros que te plantean dilemas, que te invitan a pensar y darle vueltas. Me lo apunto.
ResponderEliminarBesotes!!!
Lo tengo pendiente así que paso de puntillas.
ResponderEliminarBesos.
¡Hola, hola!
ResponderEliminarNo conocía este libro, sin embargo sí había escuchado del autor. La tendré en cuenta para sumergirme en el estilo del autor ㋡
Muchas gracias por la reseña,
Mil abrazos.
Pues la verdad es que no me llama mucho la atención... pero es curioso la forma en que, a veces, nos acercamos a un libro ¿verdad?
ResponderEliminarUn besazo
Lo vi entre las novedades pero su sinopsis no acabó de atraerme, ahora leýendote veo que podría gustarme. Me resulta muy interesante el dilema moral en el que pone al lector ;)
ResponderEliminarBesitos
Vaya, sólo ocn ese título ya llama la atención jajaja
ResponderEliminarLe echaré un vistazo.
Gracias por compartir :)
En esta ocasión no tomo nota pues el género no es para mí, leo algo muy de vez en cuando y no consigo cogerle el punto.
ResponderEliminarBesos =)
Hum, me parece interesante por el dilema moral que plantea, pero creo que es demasiado introspectivo para mí :/
ResponderEliminarMe quedo con curiosidad, pero con todo lo que ya tengo en la estantería, es probable que no pase de ahí.
ResponderEliminarBesos
Me llamó la atención el título, y estaba esperabndo a ver opiniones. Tomo nota. Un besote!
ResponderEliminarHolaaa Tere!!
ResponderEliminarPues menos mal que no he buscado el artículo en el Código Penal porque pesaba buscarlo al leer el título del libro ya que me ha llamado la atención también. Me gusta lo que cuentas, así que apuntado queda.
Ahora mismo pienso que no y no es justificable, pero ya vere qué pienso cuando la termine.
Besosss:)
Me has picado el gusanillo con ella. Besos
ResponderEliminarMe gusta lo que cuentas y me llama, pero tal lío montado que sino echo el freno me voy a colapsar.
ResponderEliminarUn beso ;)
El género me encanta aunque esta me quiere sonar pero no estaba segura, podría gustarme seguro!
ResponderEliminarUn beso!
Muchas gracias por la visita y el comentario. Una cosita: no publicaré comentarios que falten al respeto y tampoco aquellos que incluyan enlaces a otros blogs pidiendo seguimiento. Gracias a todos por colaborar!