Lambs of God, Marele Day
diciembre 12, 2019
Me decidí a leer esta novela porque su título y su sinopsis me llamaron muchísimo la atención. No he visto la serie aunque, después de leer la novela, no dudo que lo haré en algún momento. Esta es una novela distinta, con una historia especial y unos personajes muy buenos. Hoy os hablo de Lambs of God de Marele Day.
Ficha técnica
Título: Lambs of God
Autor: Marele Day Traductor: Mercè Diago Esteva Editorial: Versátil Número de páginas: 359 ISBN: 9788417451691 PVP: 20,90 euros |
Sinopsis
Para Iphigenia, Margarita y Carla, las últimas tres hermanas de santa Inés, el monasterio en ruinas en el que viven es todo su mundo. Ellas son las únicas habitantes de su remota isla australiana, olvidada de la iglesia y del mundo, en la que el tiempo parece haberse detenido.
Tienen sus propias normas, sus rituales, sus rutinas y una existencia claramente estructurada: orar, esquilar, limpiar la lana, hilar, hacer conservas, cocinar...Y además, cuando cae la noche, tejen y cosen sus propias y estremecedoras historias mezcladas con los clásicos cuentos de hadas...No existe nada más allá de la isla.
Pero todo cambia el día que el padre Ignatius irrumpe en sus vidas con la intención de transformar su paraíso en un resort de lujo. La presencia del cura amenaza su convivencia, su fe y sus más íntimas convicciones; sin embargo, para proteger su pacífica existencia, las hermanas están dispuestas a hacer casi cualquier cosa...
Fuente: Versátil
Impresiones
Las hermanas Iphigenia, Margarita y Carla viven alejadas del mundo en un monasterio casi derruido situado en una isla remota y deshabitada a la que solo puede accederse por una pasarela en cuanto baja la marea. Son monjas de clausura aunque, a excepción de Carla que fue abandonada en la puerta del monasterio apenas recién nacida, las otras dos sí que han tenido una vida anterior a la clausura. Tienen su vida estructurada en días de hacer cosas: el dia de trasquilar, el de lavar, el de hilar...y siguen escrupulosamente la rutina de rezos propia de la iglesia, guiándose para ello por la posición del sol. Por las noches tricotan mientras entrelazan retazos de su vida con cuentos infantiles.
Cuando digo que están alejadas del mundo lo digo en sentido literal: no tienen electricidad, ni agua corriente, ni siquiera saben qué es un teléfono móvil. Son felices con lo que tienen, tal vez porque no se plantean más posibilidades u oportunidades que las que les ofrece la vida en el monasterio. Bautizan a las ovejas con el nombre de las hermanas de santa Inés fallecidas y creen firmemente que sus almas habitan en esos animales.
Todo este mundo tan estructurado empieza a tambalearse cuando el padre Ignatius, secretario del obispo, aparece por el monasterio. Esto supone una sorpresa para las monjas pero no tanta como la que se lleva él ya que pensaba que el edificio estaba abandonado. Sus planes son construir un resort de lujo en la parcela pero de inmediato se da cuenta de que no va a ser tan fácil como parecía; al insinuarles a las monjas que irán a un lugar mejor a estas no les gusta la idea y mucho menos cuando les dice que sacrificarán a las ovejas. Y aquí es donde empezará la lucha por ver quién es el más fuerte.
Estructurada en capítulos de diversa extensión únicamente señalados por el dibujo de un cordero, la novela está relatada por un narrador omnisciente que se encargará de transmitirnos el hacer y el sentir de estos cuatro personajes que serán los únicos que habitarán estas páginas. El lenguaje utilizado para ello es sencillo, con un equilibrio entre narración y diálogos y unas descripciones maravillosas que hacen de la ambientación de la novela uno de sus puntos fuertes. El ritmo con el que vamos a disfrutar de esta historia es un ritmo pausado aunque no lento que va aumentando a medida que vamos avanzando en la trama y nos acercamos al momento en el que serán revelados algunos secretos que se intuían en los cuentos y a la resolución final del conflicto.
Si algo destaca por encima de todo lo demás en esta novela son sus personajes, unos personajes complejos, desarrollados a la perfección que provocarán todo tipo de sentimientos en el lector.
Iphigenia, a la que podríamos considerar el alma mater del monasterio, es una mujer seria y recta, por momentos incluso severa en exceso, que tiene el don de anticipar muchas cosas por el olfato. Será la que tenga un mayor protagonismo en la historia y también la que sorprenderá más al lector.
Margarita, en mi opinión, es la más débil y por ello también a la que más le cuesta controlar sus impulsos, sobre todo los que no son del todo bondadosos. La llegada del cura ha vuelto aún más inestable su personalidad, llevándola incluso a desconfiar hasta de sus hermanas. Tiene un pasado que le pesa como una losa y solo encuentra consuelo cuando se sumerge en la rutina del monasterio.
Carla, a diferencia de sus hermanas, no conoce la vida fuera de las paredes del monasterio, con lo que para ella todas las novedades con las que va a tener que lidiar son nuevos descubrimientos que alientan aún más su ya de por sí curiosa personalidad. Es la que está más asalvajada de las tres, su inocencia roza en ocasiones lo obsceno, y se convierte en una persona totalmente imprevisible.
El padre Ignatius es un sacerdote vocacional a quien le gusta seguir escrupulosamente las normas. De repente se ve inmerso en un mundo, en una situación de la que no sabe cómo salir ni tampoco si podrá hacerlo algún día. Es sometido y humillado gravemente y será capaz de recomponer su ánimo para enfrentar la situación y encontrar una salida.
Lambs of God es una novela distinta, extraña, en la que la realidad del momento en el que transcurre la acción se va entremezclando con el pasado de sus protagonistas al igual que las hebras de lana se fusionan con el pelo en las labores de las hermanas. Una ambientación a destacar y unos personajes sublimes hacen de ella una buena lectura aunque no sé si me atrevería a recomendarla a cualquier tipo de lector pero sin duda es una novela que no deja indiferente a quien la lee.
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| Imagen tomada de Google |





