Como el bosque en la noche #59
octubre 17, 2017
Yo es leer que algo tiene que ver con la mitología y las brujas y no poder resistirme ya que son temas que siempre me han llamado muchísimo la atención así que cuando leí la sinopsis de este libro supe que tenía que leerlo. Hay personas que viven estigmatizadas por el pasado de su familia y han de lidiar con ello durante toda su vida y algo así es lo que les ocurre a las hermanas Echegaray, las protagonistas de esta novela que hoy os traigo a mi rinconcito.
Como el bosque en la noche nos adentra en una geografía mítica, la vieja Navarra, cuna de la cultura vasca. Un pequeño pueblo fronterizo con Francia, Etxalar, se convierte en escenario de una serie de crímenes que resucitarán todos los viejos demonios de la comarca. Los aquelarres de Zugarramurdi quedan a un tiro de piedra, en Yanci se venera a un San Juan Xar -San Juan el Viejo- que recuerda más al Basajaun de las leyendas ancestrales, y Akerbeltz -el carnero negro, emblema del diablo-, preside rituales de los que solo se habla entre susurros.
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| Ficha técnica
Título: Como el bosque en la noche
Autor: Álvaro Bermejo Editorial: Ediciones Versátil Número de páginas:421 ISBN: 9788416580835 PVP: 19,90 euros |
Sinopsis
Como el bosque en la noche nos adentra en una geografía mítica, la vieja Navarra, cuna de la cultura vasca. Un pequeño pueblo fronterizo con Francia, Etxalar, se convierte en escenario de una serie de crímenes que resucitarán todos los viejos demonios de la comarca. Los aquelarres de Zugarramurdi quedan a un tiro de piedra, en Yanci se venera a un San Juan Xar -San Juan el Viejo- que recuerda más al Basajaun de las leyendas ancestrales, y Akerbeltz -el carnero negro, emblema del diablo-, preside rituales de los que solo se habla entre susurros.
Fue a la sombra de sus hayedos donde Orson Welles rodó escenas muy significativas de Campanadas a Medianoche, y también donde Merimeé arraigó las peripecias de su Carmen, la gitana de Etxalar.
La novela comienza precisamente con la llegada de Welles al pueblo, en 1964, a la que seguirá la de un escritor muy cosmopolita fascinado por el aura de aquella mujer fatal.
Las hermanas Echegaray tienen un poco de todo eso. Son descendientes de una bruja particularmente temible -Laverna la Bella-, viven retiradas en una casona cuyo nombre rinde un homenaje a la de Patricia Highsmith -Belle Ombre-, y, ciertamente, su existencia es un tormento atemperado por su devoción hacia Luis Mariano, el Rey de la Opereta. Nines, la menor de las hermanas, mata accidentalmente a un inocente. Cree haberlo hecho sin testigos, pero al poco, recibe una carta de chantaje. Lejos de arredrarse, Juana, la primogénita, la que ha heredado la marca de las brujas, implementa una estrategia criminal.
Todo se complica cuando Nines sucumbe a la seducción del escritor, y aún más cuando este ve en ella una encarnación de Mari, la Señora del Abismo.
Fuente: contraportada
Impresiones
Juana y Nines Echegaray viven en una casona algo apartada del pueblo de Etxalar junto a su madre a la que cuidan con devoción y a quien nadie ha visto en mucho tiempo. En el pueblo las consideran bastante "raras" debido a que únicamente se relacionan con los demás por asuntos estrictamente necesarios. Nines, la menor, es algo más extrovertida que su hermana aunque su sometimiento a esta hace que reprima muchos comportamientos que si fuera por ella no dudaría en llevar a cabo y guarda todos sus anhelos en una maleta debajo de la cama.
Un buen día cuando acude al cementerio para recoger hierba fresca para los conejos se encuentra a Santúa, el tonto del pueblo, con el que ella siempre ha tenido buena relación. Ese día él intenta propasarse y en el forcejeo Nines le clava el violín del Sacamantecas, nombre que dan a su mejor cuchillo, y lo mata provocando así la cadena de acontecimientos que componen esta historia.
¿Conocéis esa sensación cuando leemos un libro y este parece que te envuelve en una bruma, en un ambiente oscuro, claustrofóbico a veces? ¿sí?, pues eso es lo que me ha ocurrido con esta novela y no porque los hechos que nos cuenta sucedan en la oscuridad de la noche porque no es así y eso es lo curioso. Los acontecimientos que nos va relatando el narrador omnisciente que le da voz a sus personajes suceden casi siempre a la luz del día pero el aura con la que el autor rodea a la novela hace que no puedas evitar sentir esa oscuridad.
Nada más empezar a leer notamos el ambiente endogámico existente en el pueblo de Etxalar, donde todos se conocen y todos llevan un sambenito colgado al cuello, un estigma con el que van a cargar durante toda su vida y que condiciona sus relaciones con las demás personas. Y por si esto no bastara también tienen que lidiar con las viejas leyendas que subyacen en el fondo de la historia de este pueblo, supersticiones relacionadas con las brujas y el diablo que condicionan los pasos de sus habitantes.
Si hablamos de personajes, muchos son los que pueblan esta novela pero, en mi opinión, hay uno que sobresale por encima de los demás con una fuerza arrolladora y no es otro que Nines Echegaray, un personaje que va evolucionando a lo largo de la novela. Al principio conocemos a Nines siendo poco más que una sombra de su hermana Juana quien la dirige, condiciona su conducta y le corta las alas con las que Nines está deseando emprender el vuelo, porque Nines tiene un sueño: desea enamorarse y formar una familia lejos del pueblo que ama y odia por igual. Según avanza la novela y, por ende, la historia, Nines va soltando las cadenas que la anclan a Juana y a su casa Belle Ombre, quizá debido a que los acontecimientos la van acorralando y no le dejan otra opción hasta llegar a convertirse en alguien independiente de su hermana y su pasado y en una persona totalmente impredecible.
Juana, por su parte, es mala por naturaleza: odia a los hombres, somete a su hermana y urde engaños y mentiras por doquier. Las hermanas esconden secretos y un pasado que tendréis que descubrir leyendo la novela.
El resto de personajes son unos secundarios de lujo, delineados en la medida justa para que el lector sea capaz de situarlos en la historia, cumpliendo su papel a la perfección.
El autor utiliza un lenguaje plagado de sinónimos, metáforas y símiles lo que contribuye a la riqueza de su prosa y que también hace que en algunos momentos la lectura se convierta en algo lenta, sobre todo al principio de la novela. El texto está plagado de referencias cinematográficas y musicales con fragmentos de letras de Luis Mariano, cantante de cabecera de las hermanas Echegaray.
Como el bosque en la noche es una novela oscura, con unos personajes oscuros y malvados porque ese es el tema que subyace en toda ella: la maldad, un odio profundamente arraigado en las almas envidiosas y egoístas de todos sus personajes; también la dependencia de otros está muy presente personificada en la que tienen las hermanas entre sí pero también en la de los habitantes de Etxalar que dependen unos de otros o, mejor dicho, dependen de los rumores sobre la vida de los otros para poder seguir llevando su oscura existencia. Es una novela que me ha gustado, aunque su lectura como comentaba antes se me ha hecho lenta en algunos momentos, y me ha sorprendido, sobre todo el final que nos tiene preparado el autor.
Un buen día cuando acude al cementerio para recoger hierba fresca para los conejos se encuentra a Santúa, el tonto del pueblo, con el que ella siempre ha tenido buena relación. Ese día él intenta propasarse y en el forcejeo Nines le clava el violín del Sacamantecas, nombre que dan a su mejor cuchillo, y lo mata provocando así la cadena de acontecimientos que componen esta historia.
¿Conocéis esa sensación cuando leemos un libro y este parece que te envuelve en una bruma, en un ambiente oscuro, claustrofóbico a veces? ¿sí?, pues eso es lo que me ha ocurrido con esta novela y no porque los hechos que nos cuenta sucedan en la oscuridad de la noche porque no es así y eso es lo curioso. Los acontecimientos que nos va relatando el narrador omnisciente que le da voz a sus personajes suceden casi siempre a la luz del día pero el aura con la que el autor rodea a la novela hace que no puedas evitar sentir esa oscuridad.
Nada más empezar a leer notamos el ambiente endogámico existente en el pueblo de Etxalar, donde todos se conocen y todos llevan un sambenito colgado al cuello, un estigma con el que van a cargar durante toda su vida y que condiciona sus relaciones con las demás personas. Y por si esto no bastara también tienen que lidiar con las viejas leyendas que subyacen en el fondo de la historia de este pueblo, supersticiones relacionadas con las brujas y el diablo que condicionan los pasos de sus habitantes.
Si hablamos de personajes, muchos son los que pueblan esta novela pero, en mi opinión, hay uno que sobresale por encima de los demás con una fuerza arrolladora y no es otro que Nines Echegaray, un personaje que va evolucionando a lo largo de la novela. Al principio conocemos a Nines siendo poco más que una sombra de su hermana Juana quien la dirige, condiciona su conducta y le corta las alas con las que Nines está deseando emprender el vuelo, porque Nines tiene un sueño: desea enamorarse y formar una familia lejos del pueblo que ama y odia por igual. Según avanza la novela y, por ende, la historia, Nines va soltando las cadenas que la anclan a Juana y a su casa Belle Ombre, quizá debido a que los acontecimientos la van acorralando y no le dejan otra opción hasta llegar a convertirse en alguien independiente de su hermana y su pasado y en una persona totalmente impredecible.
Juana, por su parte, es mala por naturaleza: odia a los hombres, somete a su hermana y urde engaños y mentiras por doquier. Las hermanas esconden secretos y un pasado que tendréis que descubrir leyendo la novela.
El resto de personajes son unos secundarios de lujo, delineados en la medida justa para que el lector sea capaz de situarlos en la historia, cumpliendo su papel a la perfección.
El autor utiliza un lenguaje plagado de sinónimos, metáforas y símiles lo que contribuye a la riqueza de su prosa y que también hace que en algunos momentos la lectura se convierta en algo lenta, sobre todo al principio de la novela. El texto está plagado de referencias cinematográficas y musicales con fragmentos de letras de Luis Mariano, cantante de cabecera de las hermanas Echegaray.
Como el bosque en la noche es una novela oscura, con unos personajes oscuros y malvados porque ese es el tema que subyace en toda ella: la maldad, un odio profundamente arraigado en las almas envidiosas y egoístas de todos sus personajes; también la dependencia de otros está muy presente personificada en la que tienen las hermanas entre sí pero también en la de los habitantes de Etxalar que dependen unos de otros o, mejor dicho, dependen de los rumores sobre la vida de los otros para poder seguir llevando su oscura existencia. Es una novela que me ha gustado, aunque su lectura como comentaba antes se me ha hecho lenta en algunos momentos, y me ha sorprendido, sobre todo el final que nos tiene preparado el autor.
| Imagen tomada de Google |
















