El dios de nuestro siglo #41
julio 13, 2017
Esta joven que mira al vacío con ojos acuosos y tristes me cautivó nada más verla, es una de las portadas más bonitas que he visto últimamente, y ¡cómo no! no pude resistir la tentación de leer la novela e intentar descubrir qué es lo que esconde esa mirada. Hoy os traigo mis impresiones sobre El dios de nuestro siglo.
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| Ficha técnica
Título: El dios de nuestro siglo
Autor: Lorenzo Luengo Editorial: Seix Barral Número de páginas:446 ISBN: 9788432232411 PVP: 19 euros |
Sinopsis
Daniella, una joven detective, investiga la desaparición de tres niños en una ciudad estadounidense, donde las familias de clase alta viven de espaldas a los disturbios que comienzan a socavar las poblaciones periféricas. Entre largas noches de insomnio, sufriendo los rigores de su inoportuno embarazo y de la peor ola de calor del siglo, Daniella indaga en el entorno más cercano de los tres pequeños en busca de pistas que la lleven a resolver el caso, sin sospechar lo que se esconde bajo una superficie de aparente normalidad.
Fuente: Planeta de Libros
Impresiones
Daniella
es una joven detective embarazada que ha quedado viuda recientemente.
Su estado psicológico no es el más idóneo para trabajar pero ella
lo ignora y sigue adelante con su trabajo. Tiene que encargarse del
caso de tres niños desaparecidos, Dave Mulkern, Latrena Dersimonian
y Jon Rosario. Apenas hay pistas tan solo la convicción de los
padres de que no se han ido por propia voluntad. Este es el punto de
partida del que se sirve el autor para desarrollar una historia sobre
la culpa, el mal, el universo y la filosofía de vida.
Daniella comienza a investigar en el entorno de los niños y empieza a darse cuenta de que en la idílica vida de este vecindario no todo es lo que parece; hay muchas cosas escondidas tras las paredes de las casas, engaños, culpas, reproches, familias rotas y todo ello escondido tras un velo de aparente normalidad.
El dios de nuestro siglo es una novela estructurada en tres partes divididas a su vez en capítulos sin título en los que Daniella, como voz narrativa protagonista, va relatando los acontecimientos y los descubrimientos que van haciendo ella y su equipo. También habrá momentos en los que contará retazos de su vida, presente y pasada, por medio de los cuales la iremos conociendo; me ha parecido una mujer fría y atormentada por la vida y, lo que es más importante, con pocas ganas de mejorar. Pone su trabajo por encima de todo, tal vez para olvidarse de las circunstancias que rodean su aciaga vida.
La prosa del autor no es fácil de leer; abundan las frases largas y muy estructuradas. Esta sintaxis es de agradecer siempre y cuando se esté disfrutando de la lectura pero en mi caso no ha hecho otra cosa que ralentizarla y hacer de ella una lectura pesada. ¿A qué se debe esta sensación? Esta sensación es debida a que hay fragmentos, muchos, en los que el autor nos habla del universo con términos excesivamente científicos que hicieron que me perdiera en un mar de tecnicismos y de conceptos que no entendía. También hay partes en las que encontramos reflexiones filosóficas que tampoco han sido de mi agrado. Supongo que irá en gustos pero, en mi caso, debido a ello no he disfrutado de esta lectura tanto como me hubiera gustado. La historia de fondo, la de la desaparición de los niños me ha gustado, pero creo que es solo el telón tras el que se esconde lo que en realidad nos quiere contar el autor: las reflexiones sobre la vida, el bien y el mal, el universo de sus protagonistas y esto se me ha hecho muy denso.
La ambientación de la novela es muy buena; notamos cómo se van cerrando puertas a nuestro paso, nos imaginamos la típica calle que vemos en las películas de chalets adosados, de familias felices con niños jugueteando en el jardín, ajenos al mundo que los rodea, como si estuviéramos en una burbuja donde todo es maravilloso pero no lo es y nosotros lo sabemos. Nosotros conocemos qué se esconde detrás de esos juegos, de esas familias felices porque Daniella ha descubierto lo que todos esconden y, en algunos casos, os aseguro que no son nada agradables de leer.
Después de haberme leído sabréis que no puedo recomendaros este libro ya que no me ha gustado. Como sabéis es mi opinión y no a todos nos gusta el mismo tipo de libros así que es posible que alguno de vosotros sí que lleguéis a disfrutar de su lectura.
Agradezco a la editorial el envío de un ejemplar para su lectura y reseña
Daniella comienza a investigar en el entorno de los niños y empieza a darse cuenta de que en la idílica vida de este vecindario no todo es lo que parece; hay muchas cosas escondidas tras las paredes de las casas, engaños, culpas, reproches, familias rotas y todo ello escondido tras un velo de aparente normalidad.
El dios de nuestro siglo es una novela estructurada en tres partes divididas a su vez en capítulos sin título en los que Daniella, como voz narrativa protagonista, va relatando los acontecimientos y los descubrimientos que van haciendo ella y su equipo. También habrá momentos en los que contará retazos de su vida, presente y pasada, por medio de los cuales la iremos conociendo; me ha parecido una mujer fría y atormentada por la vida y, lo que es más importante, con pocas ganas de mejorar. Pone su trabajo por encima de todo, tal vez para olvidarse de las circunstancias que rodean su aciaga vida.
La prosa del autor no es fácil de leer; abundan las frases largas y muy estructuradas. Esta sintaxis es de agradecer siempre y cuando se esté disfrutando de la lectura pero en mi caso no ha hecho otra cosa que ralentizarla y hacer de ella una lectura pesada. ¿A qué se debe esta sensación? Esta sensación es debida a que hay fragmentos, muchos, en los que el autor nos habla del universo con términos excesivamente científicos que hicieron que me perdiera en un mar de tecnicismos y de conceptos que no entendía. También hay partes en las que encontramos reflexiones filosóficas que tampoco han sido de mi agrado. Supongo que irá en gustos pero, en mi caso, debido a ello no he disfrutado de esta lectura tanto como me hubiera gustado. La historia de fondo, la de la desaparición de los niños me ha gustado, pero creo que es solo el telón tras el que se esconde lo que en realidad nos quiere contar el autor: las reflexiones sobre la vida, el bien y el mal, el universo de sus protagonistas y esto se me ha hecho muy denso.
La ambientación de la novela es muy buena; notamos cómo se van cerrando puertas a nuestro paso, nos imaginamos la típica calle que vemos en las películas de chalets adosados, de familias felices con niños jugueteando en el jardín, ajenos al mundo que los rodea, como si estuviéramos en una burbuja donde todo es maravilloso pero no lo es y nosotros lo sabemos. Nosotros conocemos qué se esconde detrás de esos juegos, de esas familias felices porque Daniella ha descubierto lo que todos esconden y, en algunos casos, os aseguro que no son nada agradables de leer.
Después de haberme leído sabréis que no puedo recomendaros este libro ya que no me ha gustado. Como sabéis es mi opinión y no a todos nos gusta el mismo tipo de libros así que es posible que alguno de vosotros sí que lleguéis a disfrutar de su lectura.
Agradezco a la editorial el envío de un ejemplar para su lectura y reseña










